viernes, 12 de abril de 2013

Tarantino en estado de gracia



DJANGO DESENCADENADO (2012) USA
Django Unchained
Director: Quentin Tarantino.
     Tarantino ha tenido un gran problema en la última década. Las primeras tres primeras películas eran demasiado brillantes. Suele ocurrir que el debut es una película arrolladora, porque es la que todo director ha tenido in mente hasta poder rodarla, y en las siguientes la inspiración se difumina como la tinta aguada. En el caso del director de Tennessee, Reservoir Dogs (1992), Pulp Fiction (1994) y Jackie Brown (1997), son guiones que funcionan como un mecanismo de relojería, y ofrecen un magisterio de cómo reciclar géneros de serie B, como las novelas pulp, la serie negra americana, o las blackxplotation setenteras, y unas señas de identidad tanto en los diálogos como en la manera de mostrar la violencia, así como de la elección musical. Algunos dirán que debe mucho al cine de Sam Peckinpah, sí, pero los genios no pueden tener fuentes de inspiración?
     Django desencadenado comienza en Texas, dos años antes de la Guerra de Secesión donde un caza recompensas alemán que está siguiendo la pista de unos asesinos, libera a un esclavo negro quien acepta unirse a él para posteriormente ir a buscar a su esposa también esclavizada en una plantación del sur.
     En el caso que me ocupa, Django desencadenado, es una oda al divertimento puro y duro, a celebrar ser aficionado al cine y disfrutar durante más de dos horas y media de lo que nos están mostrando con unos diálogos espléndidos y con un sentido del humor sello de la casa. Percibes que Tarantino es alguien muy grande en Hollywood porque después de una década titubeante ha hecho la película que le ha dado la gana, ha llegado a un nivel de libertad creativa que no se le permite a casi nadie más en el cine estadounidense actual. No se me ocurre un premio Oscar más merecido últimamente que el recogido este año por Quentin Tarantino al mejor guión original.
     Uno de los atractivos del film es mostrar el reverso que hasta ahora no se había reflejado del western, los esclavos afroamericanos. Y aunque influido por el cine de Leone de películas como Hasta que llegó su hora (1968), prevalece siempre el toque tarantinesco traspasando las convenciones del género.
     Cuenta con un estupendo reparto en el que destacaría a un Christoph Waltz que es un auténtico “devora pantallas”, donde Tarantino encontró en él desde la a mi entender sobrevalorada Malditos bastardos (2009), la horma de su zapato, interpretando al sarcástico caza recompensas alemán al que no le tiembla el pulso a la hora de liquidar a sus presas; a un Leonardo DiCaprio que a cada película que pasa está mejor, en el que interpreta al dueño de una plantación en Mississipi, de refinados modales pero de una crueldad extrema; y por último un colosal Samuel L. Jackson, cuando parecía que ya no quedaban más ases en la manga, aparece interpretando de manera escalofriante al esclavo más retorcido y jodidamente malvado de la historia del cine.
     Django desencadenado me hizo salir del cine con la sonrisa de un niño cuando le regalan un juguete nuevo. (9/10)

Fernando Rodríguez



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